Desesperación

Salmo 86:1: “Señor, inclina tu oído y escúchame, pues me encuentro afligido y necesitado”. (Versión RV Contemporánea)

¿Alguna vez te has encontrado desesperado? Tal vez hoy te has levantando así y te diriges al Señor como en esta oración de David.

Si te encuentras así, afligido y necesitado, acude a Tu Padre Celestial con ese gemido de desesperación: “¡Señor, inclina tu oído y escúchame!”.

Puedes tener la seguridad que, así como lo hizo David, y te haz arrepentido, humillado ante Dios, es entonces que cuando le pides algo dentro de Su voluntad… ¡El te escucha! (1 Juan 5:14 “Y esta es la confianza que tenemos en Él: si pedimos algo según Su voluntad, Él nos oye”).

Ahora, por ejemplo vas a donde tu jefe en tu trabajo, desesperado por un aumento de salario. ¿Qué sucede? Bueno, tienes la seguridad que eres escuchado, pero no siempre recibes respuesta a tu petición. Eso se debe a que no siempre depende de tu desempeño, sino de detalles como, la situación económica de la empresa, del presupuesto, de tu tiempo de trabajo…,etc.

Hoy te tengo buenas noticias, ¡con Dios es diferente! Si has hecho como David y pides de acuerdo a la voluntad del Señor, el no solo te escucha, sino que responde tu petición; porque su respuesta no depende de un presupuesto celestial, o de crisis económicas, ni siquiera de tu desempeño anterior…si te haz arrepentido. (1 Juan 5:15 “Y si sabemos que El nos oye en cualquiera cosa que pidamos, también sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”).

El Señor es muy claro en Su Palabra: “Clama a mí, y yo te responderé” (Jeremías 33:3a). Entonces, ora en este día con tu clamor, con tus gemidos y súplicas, confiadamente, sabiendo que tienes un Padre eterno que te ama, te escucha y te responde.

Yo no sé cual es tu petición hoy día, solo puedo decirte….¡Fuera esa desesperación, levanta ese ánimo!, ¡clama a Tu Dios! Y descansa confiadamente en Él, que El lo hará; espera pacientemente y mientras tanto, ¡alábalo y gózate en todo tiempo!

ORACION: Dios mío gracias porque te tengo a mi lado. Sin ti nada soy. Completamente me rindo a tus pies y te doy toda la gloria y el honor. Señor en este día te pido que fortalezcas mi fe, para que pueda seguir confiadamente descansando en ti, sabiendo que mis peticiones son escuchadas y también respondidas. Dame la paciencia para esperar esa respuesta. En el nombre de Jesús. Amén.

Si nunca haz aceptado sinceramente a Jesucristo como tu Señor y Salvador, con el deseo firme en tu corazón de seguirlo y servirle, probablemente esto que haz leído no tenga mucho sentido para ti, mas esto no ha sido por coincidencia; ésta es tu oportunidad. Si no haz hecho la oración de fe para aceptarlo y no sabes como hacerlo, puedes contactarme y estaré gustoso de ayudarte a tomar la mejor decisión de tu vida, y así podrás reclamar todas las promesas que El tiene para ti y que están en su palabra, La Biblia. El ser Cristiano no es una religión es una relación personal con Jesús. No importa en que religión hayas sido criado o a cual pertenezcas, si no has dado este paso de fe, este es el momento de hacerlo. Si ya conoces del Señor pero estás alejado de El, esta es la oportunidad de reconciliarte, llámame o escríbeme, estoy a tu servicio.