Puedes visitarnos en :
19620 Pines Boulevard
Segundo Nivel
Pembroke Pines, Fl 33029
Tel: 954.432.2547
Horarios:
Sábados: 7:00 pm
Domingos: 9:00 am
Domingos: 11:00 am
Jueves: 8:00 pm
Jóvenes y juveniles:
Viernes 8:00 pm
Oración: Sábado 7:00 am
Grupo Familiares VIP: 7:45 pm en las casas.

Noticias Importantes

Curso para nuevos miembros

Temas más recientes
Para que estes bien

. Para ya de mentirte

. Planifica sobre la base de la oración

. Para que las relaciones funcionen

. Un nuevo matrimonio

. Agradecimiento que nace del alma

. Cosecha de relaciones

. La homosexualidad la biblia y el mundo de hoy. Parte I

. La homosexualidad, la biblia y el mundo de hoy. Parte II

. La homosexualidad, la biblia y el mundo de hoy. Parte III

Artículos de Interés

. ¿Tienes claras tus metas?

. 10 Principios para ser libre de la gente
. De confusión a milagros
. Amor, Sentimiento o Decisión
. El Miedo
. La Muerte
. No pida un Milagro
. Familias de Primera
. El Ejército de Dios
. Empresario sin Límites
. Herencia de Dios para sus hijas
. El poder de la Envidia
Grupo Génesis
ConexiónUsa
Escuchanos en Vivo

Webmaster: Parexton.com

Diez principios para ser libre de la gente
Vivimos en una sociedad muy preocupada por el qué dirán, nos hemos convertido en seres materialistas por excelencia. Vivimos esclavizados por agradar a otros o simplemente queremos llamar su atención y ser admirados o envidiados, pero no por lo que valemos como seres humanos.

He aquí diez principios para ser libre de la gente:

1.-No idealices a nadie
Idealizar a las personas sólo contribuye a achicar tu propia autoestima. Mejor cambia el concepto de idealizar por inspirar. Antes de impresionarte por las cosas que otra persona hace e idealizarlo, mejor inspírate en sus logros pero averigua cómo es que lo hace. Recuerda que lo que te propongas firmemente y con la ayuda de Dios, se puede. Nadie es perfecto, no idealices a la gente, ya que tú también tienes cosas que compartir a los demás para su crecimiento interior. Debemos recordar que todos los hombres de Dios tuvieron fallas: Abraham, Noé, David, o Salomón.

El único que nunca tuvo errores, el único perfecto fue Jesús. A Él sí que hay que admirar, idealizar pero sobretodo aprender de su forma de vida. Dios es quien debe ser nuestro mentor, escucha su voz, reacciona a lo que Él dice y entonces actúa.
2.-No reacciones a la voz de la gente
En la mayoría de los casos, la gente entra en nuestras vidas y luego se va. Sin embargo ¿cuántas veces no nos arrepentimos por haber hecho caso de lo que esas personas dijeron y reaccionamos de inmediato a sus palabras? Debes reaccionar sólo a la voz de Dios, es simplemente tener la disposición de escucharlo, dejarlo entrar en tu corazón y, entonces sí, reaccionar a lo que Él te dice.

3.- No esperes nada de nadie
Estamos acostumbrados de esperar que la gente haga algo por nosotros, sentimos que lo merecemos y no es así. La gente, antes de ayudarte o hacer algo por ti, busca cubrir sus propias necesidades y las de los suyos más próximos. Si todavía después de eso tiene la intención de ayudarte y lo hace debes agradecerlo, pero recuerda que siempre actuará de acuerdo a sus propias capacidades y limitaciones. Por eso no esperes nada de la gente, espera de nuestro Padre. Él no tiene limitaciones y su capacidad es infinita. Él sólo espera que tengas Fe y las cosas que esperas se darán al tiempo que deban darse según Su voluntad.

4.-No te compares con nadie
Tendemos a compararnos con los que están mejor que nosotros, para sentirnos y vernos mejor; pero cuando nos comparamos con los que están igual que nosotros, buscamos verlos peor. No te compares con nadie porque aunque según los hombres hayas logrado mucho, tal vez para Dios aún no has logrado nada. Logro para Dios es que creas en Su promesa y al ser nuestro Padre nos ve igual y jamás nos compara, ¿por qué habrías de hacerlo tú?

5.-No etiquetes a la gente
Se dice que “la primera impresión es la que cuenta” y al minuto siguiente de haber conocido o visto por primera vez a alguien, ya estamos etiquetando y formándonos una idea de las personas. Muchas veces, esa idea es errónea o exagerada. Nunca sabes qué hay en la historia de cada persona. Hay gente que ve algo y enseguida “dispara”, no te apresures y no interpretes antes de tiempo, averigua, documéntate e investiga antes de crearte una idea de alguien. Acuérdate que las cosas no siempre son lo que parecen.

6.-No le des demasiada importancia al dolor
Se repite la frase “la vida es una lucha”, y no es así. Tendemos a sentir que lo que hagamos, para que tenga valor, debe ser hecho con dolor. Cambiemos la palabra dolor por “esfuerzo”. No es lo mismo decir “me sacrifiqué por ti”, que decir, “me esforcé por ti”. El sentido de las frases es diferente, ya que la primera expresa debilidad y la segunda fortaleza. Jesús se identificó con nuestro dolor para que nos identifiquemos con su resurrección, no con la cruz. “Levántate y resplandece, ha venido tu luz y la gloria del Señor ha venido sobre ti.” Camina en victoria.

7.- No te hagas más la víctima
“Me lastimaron”; “Me hirieron”; “Me traicionaron”. Tú decides cómo pensar, reírte o enojarte; tú decides cómo sientes. ¡Deja de ser víctima! El estado del tiempo (si hay sol o está nublado) no puede controlar tus emociones. Muchas veces esperamos que nos pregunten para contar. Si tienes problemas cuéntalos; si tienes dudas, pregunta; cierra rápido los temas. Si alguien te ofendió perdona rápido y cierra el tema; perdonar significa liberar. Aprende la lección y deja el problema atrás, no cargues por años con lo que te pasó. ¡Basta!

8.-No te declares fracasado rápidamente
“Me equivoqué, soy un fracasado” Espera, veremos si es así. José estuvo en el pozo, ¿y acaso fracasó? También fue a la cárcel, ¿eso quiere decir que fracasó? Date la oportunidad de corregir tus errores y deja de juzgarte a la primera oportunidad. Solo Dios es perfecto, todos los seres humanos nos equivocamos y no por ello somos fracasados. Es un término muy fuerte que no debe determinar tus actos, recuerda que el camino al éxito está pavimentado de fracaso. Fracasado no es el que cae sino el que permanece caído; si te caes levántate y sigue. , todo tiene que servir para crecimiento, no magnifiques tus errores. Cuidado con la lectura que haces de ti mismo porque parece fracaso, pero tal vez sea un paso próximo a tu éxito.

9.- No intentes cambiar a nadie
Cada vez que ejerces control estás tomando el lugar del Espíritu Santo, entonces el Señor no puede actuar. El Señor nos mandó a gobernar la tierra, los animales, todo lo creado; pero no a tu familia, ni a nadie más. Deja a cada uno ser libre como es, respeta a los demás, deja que la gente sea como es. Intentar cambiar a la gente es querer crear una persona con diferente personalidad, algo falso. Es importante dar consejos a las personas que nos importan para que mejoren, pero está en ellos escucharnos y actuar o permanecer como están.

10.- No hagas pactos almáticos con nadie
Son los pactos o asociaciones que se hacen a través de la emoción y tienen que ver con el alma. Un amigo se elige con el alma, un hermano, bajo el espíritu. Dios nos unió bajo el espíritu por la sangre de Cristo. Cuando el vínculo que tienes con alguien es del alma, lo más probable es que termine en pelea, que se lastimen. Cuando el vínculo es del espíritu es más grande que la amistad; por eso, si alguien me lastima, lo paso por alto porque me une algo más grande: la asociación de espíritus, de unciones. No vengas a la iglesia a buscar amigos, sino hacer vínculos del espíritu.

Si cambias tus prioridades de tener a SER, te liberarás de lo que la gente pueda decir o pensar de ti, simplemente no te importará y mucho menos te afectará. ¡Demostrar a Él (nuestro Padre) y a ti mismo la riqueza espiritual que has logrado durante tu vida y no la material, te dará seguramente mayor satisfacción y te hará libre y feliz!