Hospitales

El ministerio que Jesús desarrolló mientras estuvo en la tierra fue predicar, enseñar, liberar a los cautivos y sanar al enfermo. Si hemos de seguir sus pasos, entonces, debemos hacer lo que Él hacía y su mensaje no solo traía arrepentimiento de pecados, sino también, la solución a los problemas de la humanidad y uno de ellos, es sin duda, la enfermedad.

El don de sanidades se puede manifestar en la vida de cualquier creyente, en cualquier lugar y en cualquier momento; por esta razón, el ministerio de hospitales del Auditorio de la Fe se encarga de visitar a los enfermos, hablarles del Evangelio llevándoles el consuelo y la esperanza que necesitan y además se ora por ellos creyendo que recibirán su milagro. Debido a la gran necesidad que muchos de estos enfermos están pasando, se requiere de un trato de mucha compasión, consuelo, amor y sensibilidad.

Por tanto, dependemos del amor de Dios, para poder ministrarles, por lo que hacemos uso de la prudencia, ya que muchos de ellos están debilitados por causa de la enfermedad y se encuentran ansiosos y temerosos. Tenemos un serio compromiso con el Señor y cuando Él nos da una tarea, también da los recursos para alcanzarla.